Buenas y malas noticias sobre “How Long”

¡Hola!

Como bien sabréis, hace un par de semanas empecé a publicar una historia llamada “How Long”, en formato mensajes de WhatsApp. Por parte de mi entorno cercano recibió mucho apoyo y eso me animó a seguir escribiendo y publicando.

Pero seguramente os estaréis preguntando a santo de qué he decidido publicar esta entrada, ¿verdad? Don’t worry, que a eso voy.

La historia no ha terminado, continuará. Así que si tenéis ganas de saber cómo continua la historia de nuestros protagonistas, no os preocupéis porque lo podréis saber. Pero no será aquí, sino en Wattpad.

Sí, he decidido llevar mi historia a la famosa plataforma de libros. Y no porque no me guste la plataforma WordPress, todo lo contrario, pues cuando la descubrí me quedé maravillada. Pero es cierto que quiero llegar a un público más amplio y la plataforma Wattpad me lo puede ofrecer.

Aún estoy en proceso de traspaso (la portada, adaptar su formato al que me ofrece Wattpad, etc), así que, por favor, sed pacientes y aguardad a que la publique, pues seréis avisados por este blog de cuando esté.

Aquí, en el blog, dejaré publicado únicamente el capítulo 1 para despertar la curiosidad de los más curiosos (valga la redundancia), y poco más.

Gracias por vuestra paciencia, por vuestro apoyo y por todo. Seréis avisados en cuanto la novela pase a Wattpad y allí podréis continuar conociendo las aventuras de Emma (quien, probablemente, pase a llamarse Alexia, eso está por ver… no sé, si os apetece, podéis dejarme en comentarios qué opción os gusta más), Kyle, Charlie y demás personajes que están por venir.

¡GRACIAS!

How long Capítulo #1

AVISO: ESTA NOVELA ESTARÁ PRÓXIMAMENTE EN WATTPAD. SE AVISARÁ EN ESTE MISMO POST SOBRE SUS DETALLES


16-abril-2014

Emma:

Ayer te vi salir del bar algo triste. 22.10

Perdona, no debería meterme en tu vida personal. 22.10

Lo siento. 22.11


Kyle:

22.30 ¿Quién eres?

22.30 ¡Ay, Emma!

22.31 Lo siento, todavía no me había guardado tu número.


Emma:

Tranquilo, no pasa nada. 22.35

Aún estoy en plena mudanza. 22.35

Si apenas llegué ayer. 22.36


Kyle:

22.36 ¿Qué?

22.37 ¿Aún estás desembalando cajas?

22.37 ¿Por qué no me pedías ayuda?


Emma:

Jajaja tranquiii 22.38

Me viene bien hacerlo sola. 22.39

Además, el del 305 no deja de darme la lata con ayudarme. 22.39

Se ha colado varias veces para “ayudarme”. 22.39


Kyle:

22.40 ¿Charlie? No me extraña.


Emma:

¿Debería preocuparme? 22.41


Kyle:

22.41 ¿Tienes pene?


Emma:

¿WHAT? 22.45

¿A santo de qué viene esa pregunta? 22.45

Claro que no tengo. 22.45


Kyle:

22.47 Entonces relájate.

22.47 Charlie solamente te está ayudando.

22.48 No hay interés más allá de eso.


Emma:

¿Es gay? 22.50


Kyle:

22.51 ¿Te supone un problema?


Emma:

Soy bisexual, así que no. 22.53

Pero al menos ya me siento más tranquila respecto a él. 22.53


Kyle:

22.53 Jajaja sí

22.54 Charlie es así. Siempre al servicio de la comunidad.

22.54 Pero ahora en serio, si necesitas ayuda, solo tienes que bajar un piso.

22.54 Y ahí estaré.

22.55 Ah, por cierto, ayer rompí con mi novia.

22.55 Es por eso que me fui triste.


Emma:

Ostras, lo siento. 22.56

Perdona por ser una chafardera de cuidado. 22.56


Kyle:

22.57 Don’t worry, Emma.

22.57 Era lo mejor, una relación tóxica no es nunca bueno.


Emma:

Si necesitas hablar del tema, ya sabes dónde vivo. 23.00

0312 #TextoLiterario

Algunos de los médicos que deambulan por los pasillos del hospital me saludan amistosamente. Como si llevara toda la vida allí. Pero devuelvo el saludo con la misma amabilidad y me quedo esperando en la sala (valga la redundancia) de espera.

Connor aparece por el pasillo y levanto la bolsa con la cena. Él sonríe y acelera el paso para llegar antes a mí. Me agarra el rostro por las mejillas y me da un suave beso en los labios.

  • ¿Tienes hambre? – pregunto, casi de manera estúpida.
  • Demasiada.

Con una boba sonrisa, ambos abandonamos el hospital y nos sentamos en un banco cualquiera del parque más cercano al edificio. Saco de la bolsa dos ensaladas compradas en el supermercado y le tiendo unos cubiertos de plástico.

  • ¿Qué tal tu día? – me pregunta, apuñalando un pobre trozo de lechuga mustia.
  • Largo – me limito a responder. Connor sonríe -. ¿Y el tuyo?
  • Genial.

Seguimos cenando mientras observamos algunas parejas paseando por el parque, a niños jugando, a mayores alimentando a los patos del estanque.

Por un segundo, dejo de sentirme parte de todo lo que me envuelve. Miro a Connor, quien se ríe a carcajadas tras comprobar cómo dos patos se pelean por un trozo de pan mojado, y no puedo evitar sonreír.

El doctor Brookin nos saluda tras pasar por delante de nosotros. Su turno de guardia acaba de terminar, y ya se marcha a casa con su mujer.

  • Que aproveche – nos comenta, alejándose a un buen paso.
  • ¡Gracias! – gritamos ambos.

Cuando vuelvo a mirarlo, Connor se inclina en mi dirección y me besa despacio, alargando el tiempo. Me dejo llevar por las cosquillas que me provocan su barba de tres días, por el contacto de sus labios sobre los míos.

  • ¿Qué? – pregunto, casi susurrando y sin poder borrar mi sonrisa de la cara.
  • Te quiero, Valerie.

Como una tonta adolescente, dejo caer mi cabeza sobre su hombro, mientras me termino los últimos restos de mi ensalada. Intentando imitar a un jugador de baloncesto, lanzo el envase de plástico en que iba mi cena hacia la papelera más cercana. No necesitaba que Connor se riera tan alto para saber que no he acertado el tiro.

  • Por cierto, mañana tenemos la cena en casa de mi hermana, ¿lo recuerdas? – me dice en el mismo momento en que me levanto del banco para lanzar, ahora sí, el envase en la papelera.
  • Joder, se me había olvidado…

Me vuelvo a sentar en el banco y quien se inclina ahora es él. Apoya su cabeza sobre mi hombro y su incipiente barba roza sobre la piel desnuda de mi cuello y clavícula. Ojalá estos momentos pudieran ser eternos, pero el reloj que hay en el centro del parque nos recuerda que en cinco minutos Connor debe regresar a su puesto.

  • Puedo cancelarlo, ¿lo sabes, verdad?

En su propuesta, entreveo un deseo. El deseo a que le pida la cancelación. A la opción de evitar una cena familiar compuesta por unos miembros de los que en su día huyó.

  • Eh, puedes hacerlo – confío en que mi voz haya sonado convincente -. Ahora has recuperado el contacto con un padre con el que no te llevabas nada bien, y parece que quiere hacer las cosas bien. Inténtalo, ¿vale? – le pido.

Connor asiente, mientras su mirada se pierde en el horizonte. Su musculoso brazo me rodea por los hombros y me acerca a su cuerpo. Emana calor, un calor que me envuelve y me hace desear que su descanso no termine nunca.

  • No sé qué haría sin ti – confiesa, besando mi frente.
  • Probablemente tomar malas decisiones – río.

Nos levantamos del banco y cogidos de la mano regresamos al hospital. En la puerta de entrada, lo miro. Me pongo de puntillas y le beso.

  • Te quiero – repite. Nunca me cansaré de escucharlo -. Te quiero, Valerie.
  • Te quiero, Connor – alguien nos saluda cuando pasa por nuestro lado -. Y ahora, entra ahí si no quieres quedarte sin trabajo.

Día 5. Escribe una historia corta #RETO15DÍAS

Me he usado de un generador de cuentos. La historia me la he inventado yo, pero he usado las partículas que genera la página web.


Descubro un anillo mágico en mi mochila, tras regresar de la escuela. Me sorprende encontrar tal artilugio. ¿Quién y cuándo ha conseguido meterlo ahí? Lejos de intentar comerme la cabeza en estos problemas, me visto rápidamente con mi ropa habitual y emprendo una investigación que espero que me lleve hasta todas las respuestas que envuelven este anillo.

Mi primera opción es visitar a los animales de un zoo. Nunca se sabe, puede que ellos sepan qué es realmente este anillo y para qué sirve. Pregunto a los leones, a los tigres, a los elefantes, incluso a los delfines. Pero nadie parece saber nada. Todos me responden con un escueto yo no sé nada, no me consta.

Abatida, abandono el zoo para dirigirme ahora hacia un pueblecito junto al mar. El pueblo es pequeño, apenas hay cinco o seis cabañas, y todos sus habitantes son bastante mayores. Pido cobijo a algunos de ellos. Me reciben con sonrisas y un caliente fuego para protegerme del frío que amenaza llegar pronto. Durante la cena, les pregunto por el anillo, y una mujer de ochenta años me entrega una carta antiquísima.

Con calma, me dedico a leer la carta ante la atenta mirada de los pueblerinos. Entre sus líneas descubro el verdadero propósito del anillo: es una antigua arma que provoca incendios que ataca a los enemigos. Decidida a probarlo, apunto en dirección al fuego de la hoguera. En muy poco tiempo, toda la aldea está en llamas. Sus habitantes se están quemando vivos. Los dejé allí y he vuelto aquí.

Día 4. Haz una lista de las cosas sin las que no podrías vivir #RETO15DÍAS

  1. No podría vivir sin mi familia.
  2. No podría vivir sin los libros.
  3. No podría vivir sin mi mejor amiga.
  4. No podría vivir sin la música.
  5. No podría vivir sin mi teléfono.
  6. No podría vivir sin la pizza.
  7. No podría vivir sin elementos de escritura.
  8. No podría vivir sin el chocolate negro.
  9. No podría vivir sin Wattpad.
  10. No podría vivir sin yo misma.

Día 3. Haz una lista de tus libros favoritos #RETO15DÍAS

AVISO: LOS HE ORDENADO ALFABÉTICAMENTE, NO POR ORDEN DE PREFERENCIA.


  1. Cinder – Marisa Meyer
  2. Dos velas para el diablo – Laura Gallego
  3. El coleccionista de relojes extraordinarios
  4. El patito que nunca llegó a ser cisne – David Calvo
  5. Fulminado por un rayo – Chris Colfer
  6. Irrepetible – Roy Galán
  7. La ternura – Roy Galán
  8. Legados de Lorien – Pittacus Lore
  9. Maneres de viure per sempre – Sally Nicholls
  10. Una llama entre cenizas – Sabaa Tahir