La ventana del exterior

Beautiful loser – Bob Seger

I want you back – The Jackson 5

To be with you – Mr. Big

Dream On – Aerosmith

Can’t fight this feeling – REO Speedwagon

No debían ser más de las cuatro de la tarde cuando Meredith encendió su aparato reproductor de música, con la canción Beautiful loser, y se asomó a la ventana de su habitación para contemplar el mundo que se movía tras el cristal.

Nada de lo que veía era realmente especial: la misma gente de siempre moviéndose por las calles igual que cada día. Y, sin embargo, se dejó envolver por aquella visión que cada mañana y tarde contemplaba.

Visualizó al anciano que cada tarde compraba el pan y leía el periódico. Unos metros más abajo vio a una pareja besándose apasionadamente. Parecía que el mundo se les fuera a acabar y tuvieran que disfrutar de cada segundo que les ofrecía la vida.

La canción terminó y dejó paso a I want you back. Meredith desvió un solo instante la vista de la ventana para mirar el aparato y cómo su pantalla brillante cambiaba de verde a azul.

Cuando volvió a mirar por la ventana, comprobó que la feliz pareja había desaparecido y que en su lugar apareció una señora mayor con un niño pequeño, de aproximadamente tres años. El niño parecía infinitamente feliz, y la mujer de vez en cuando le tendía una galleta de chocolate.

Una adolescente, entre quince y dieciocho años, se cruz’en el camino del niño y la anciana. No desviaba su mirada del teléfono y de tanto en tanto sonreía tontamente y se sacaba alguna fotografía con la famosa pose de “pato”.

El cristal de la ventana se empañaba cada vez que Meredith respiraba y, olvidando lo que hacía instantes atrás, contemplar la calle y analizar a aquellos que la transitaban, se puso a dibujar formas diversas sobre los espacios empañados. Aquella actividad la distrajo de tal manera que no se percató que la canción había cambiado y que ahora sonaba To be with you, y que la pantalla brillante ahora era de color rojo.

Primero una simple y sencilla cara que constaba de dos rayas como ojos y una línea curvada como una boca. Luego dibujó una estrella de cinco puntas inscrita en un círculo. Después hizo un pez. Y sin darse cuenta, comenzó a llover.

Gotas de todos los tamaños caían a una rápida velocidad, mojando el suelo. Meredith se quedó embobada, admirando aquella perfección que le tendía la naturaleza.

Los viandantes que antes caminaban ahora corrían en todas direcciones en busca de cobijo de la violenta lluvia. Solo hubieron unos pocos que habían tomado la precaución de coger un pequeño paraguas, y ellos, mucho más tranquilos que los demás, abrieron sus correspondientes paraguas y continuaron sus caminos.

Meredith, sin embargo, no contemplaba la nueva actividad que se había creado en las calles. Meredith observaba cómo resbalaban las gotas de agua por el cristal, algunas haciendo carreras y otras sin ninguna prisa.

Y la canción cambió a Dream on.

La fascinación por las gotas era tan alta que Meredith quiso abrir la ventana para poder tocar con sus propios dedos aquellas pequeñas porciones de agua. Pero el cierre de la ventana era tan fuerte que sus pequeños dedos siempre resbalaban cuando hacía fuerza para abrirla.

Una señora mayor salió de una tienda de chubasqueros con uno de color rosa chillón y unas botas de goma a juego con la gabardina. En poco tiempo, la tienda se llenó hasta los topes de gente desesperada por un chubasquero con el que protegerse de la llubia, que parecía no querer aflojar.

En unos minutos, todos los viandantes vestían con un chubasquero, y las calles que Meredith contemplaba se convirtieron en una explosión de colores móviles, un arcoiris de muchos más colores que se iban rotando de posición.

La pantalla se volvió amarilla con la canción Can’t fight this feeling.

Meredith estaba tan absorta en sus propios pensamientos que no oyó cómo la doctora Evelyn la llamaba. Se giró y se sentó sobre la cama mientras la doctora tomaba asiento. Apagó la música y esperó a que la mujer hablara.

– Hola, Meredith. ¿Cómo te encuentras?

Meredith señaló su aparato reproductor de música.

– Genial, doctora. La música me ha hecho compañía.

– ¿Sigues oyendo música?

Meredith asintió enérgicamente y Evelyn lo apuntó en su libreta.

– Oy, ¿y sabe qué, doctora? – la aludida aguardó -. He estado mirando por la ventana, y de golpe ha empezado a llover, y entonces todos llevaban chubasqueros y parecía una explosión de colores.

La joven sonreía más y más a cada palabra que pronunciaba, y la doctora se tomó un solo instante para mirar la pared de cemento donde nunca había habido una ventana y nunca la habría.

– Vaya, Meredith. Parece que te lo has pasado muy bien.

Meredith le siguió contando miles de cosas más, y Evelyn las iba apuntando todas y cada una de ellas en su libreta. No quería dejarse ni un solo detalle de lo que su paciente le explicaba.

– Bueno, Meredith. Se nos ha acabado el tiempo.

– ¿Ya? Si solo llevamos cinco minutos.

Meredith señaló un reloj de pared, aunque Evelyn solo contempló otra pared de cemento completamente vacía.

– Se habrá estropeado. Les pediré a nuestros técnicos que lo arreglen.

La doctora se despidió de Meredith y abandonó la habitación. Un doctor de una categoría superior la saludó y la doctora le tendió el informe de Meredith.

– Ha empeorado, Janson. La música ha regresado. ¡Vuelve a oír música dentro de su cabeza!

Janson suspiró con ganas. Se temía algo así.

– Y la ventana. ¡La dichosa ventana! Ha vuelto a asomarse a ella, y a inventarse cosas que sucedían.

El doctor cerró los ojos un instante, evocando a la Meredith que ingresó cinco meses atrás.

– En este hospital psiquiátrico muy pocos pacientes llegan a curarse.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s